Masa retroperitoneal con invasión de vena cava y trombo tumoral
Perra mestiza, hembra esterilizada, 6 años. El motivo de la consulta fueron diarreas hemorrágicas agudas. En ecografía abdominal se encontró una masa de origen retroperitoneal.
- Se observó una masa retroperitoneal derecha multilobulada, de gran tamaño, de atenuación de tejido blando, con márgenes irregulares y realce moderado–heterogéneo postcontraste. La masa se localizaba craneal a la glándula adrenal y riñón derechos; contactando con estructuras adyacentes. La vena cava caudal estaba marcadamente dilatada en el segmento prehepático, con presencia de un defecto de llenado extenso que se extendía por la vena cava craneal hasta su inserción en la aurícula derecha, con oclusión completa del lumen y realce heterogéneo postcontraste.
- Los hallazgos fueron compatibles con una neoplasia de origen retroperitoneal con invasión de vena cava caudal y trombo tumoral extenso.
- Debido a los hallazgos observados, los tutores optaron por realizar eutanasia humanitaria.
- La necropsia reveló la presencia de un paraganglioma retroperitoneal.




- Ante una masa retroperitoneal en relación con grandes vasos y/o adrenales, hay que pensar en tumores neuroendocrinos (feocromocitoma y también paraganglioma extraadrenal como diferencial).
- Estos tumores no tienen una localización “única” fija a lo largo de la aorta en perros, y pueden aparecer en posiciones variables
- En TC, el patrón típico descrito en paragangliomas retroperitoneales es realce intenso y parénquima frecuentemente heterogéneo, y suelen afectar la vascularización local (contacto estrecho/envuelven/invaden de vasos).
- Aunque es relativamente frecuente que envuelvan vasos, la invasión vascular es menos común… pero existe. En este caso, la clave fue identificar invasión de VCC con defecto de llenado con realce, muy sugestivo de trombo de origen tumoral asociado a invasión vascular, más que la presencia de un trombo “simple”.
- Ojo con el error típico: muchas masas (mayoritariamente las de pequeño tamaño) suelen interpretarse inicialmente como nódulos linfáticos aórticos o renales.

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